El Agua No Es Un Privilegio, Es Un Derecho.
En Jalisco, abrir la llave de la casa ya no es garantía de recibir agua limpia. Miles de familias enfrentan desde hace años un servicio deficiente, infraestructura deteriorada y tarifas que continúan aumentando mientras persisten las fugas, el desabasto y las dudas sobre el manejo del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa).
Frente a esta realidad, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, levantó la voz durante su gira por Guadalajara para exigir que el acceso al agua potable deje de ser tratado como un privilegio y sea garantizado como el derecho humano que reconoce la Constitución.

“El pueblo de Jalisco merece agua limpia, infraestructura digna y un servicio transparente. No podemos permitir que la corrupción y los intereses privados sigan por encima del bienestar de las familias”, expresó la dirigente nacional al respaldar el trabajo que las diputadas y diputados de Morena han realizado en el Congreso del Estado para denunciar la crisis hídrica que afecta a la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Montiel Reyes afirmó que el deterioro del sistema de agua no es producto de un solo año, sino de más de una década de decisiones equivocadas y de la falta de voluntad política de los gobiernos del PRI, del PAN y de Movimiento Ciudadano, quienes, aseguró, han permitido que un problema fundamental para la vida de millones de personas continúe agravándose.
La dirigente nacional sostuvo que las familias pagan por un servicio que, en muchos casos, no cumple con las condiciones mínimas para considerarse agua potable, mientras la infraestructura permanece abandonada y las fugas continúan desperdiciando millones de litros del vital líquido.

Uno de los señalamientos más contundentes fue contra el modelo de administración del Siapa. Ariadna Montiel indicó que las y los presidentes municipales emanados de Morena han denunciado que tienen poca o nula participación en las decisiones del organismo, por lo que planteó regresar a un esquema donde el Gobierno del Estado, los municipios y la dirección pública del sistema recuperen la rectoría, dejando atrás cualquier influencia de intereses privados en un servicio esencial para la población.
Asimismo, rechazó el modelo de privatización de los servicios públicos y cuestionó la presencia del llamado “cártel inmobiliario” en la Zona Metropolitana de Guadalajara, al considerar que el crecimiento urbano sin una adecuada planeación ha incrementado la presión sobre la infraestructura hidráulica y ha afectado el acceso al agua para miles de habitantes.
“Cuando los derechos se convierten en negocios, quienes terminan pagando las consecuencias son las familias”, sostuvo la dirigente, al reiterar que el agua no debe administrarse bajo criterios de lucro, sino de justicia social.

Como parte de su posicionamiento, Morena en Jalisco exigió la realización de auditorías al Siapa para transparentar el uso de los recursos públicos; atención inmediata a la infraestructura hidráulica; reparación de fugas; implementación de una alerta sanitaria donde sea necesaria; brigadas de atención médica para las colonias afectadas y descuentos, así como la cancelación de cobros a las familias mientras no se garantice un servicio de calidad.
Finalmente, Ariadna Montiel aseguró que el Gobierno de México mantiene una política de coordinación con todas las entidades federativas, sin importar el partido político que las gobierne, y llamó al Gobierno de Jalisco a actuar con la misma responsabilidad para atender una de las demandas más sentidas de la población.
El agua es vida. Es salud, desarrollo y dignidad. Ninguna familia debería preocuparse por la calidad del agua que llega a su hogar ni pagar por un servicio que no responde a sus necesidades. Hoy, la exigencia de millones de jaliscienses es clara: que el derecho al agua deje de ser una promesa y se convierta, por fin, en una realidad para todo el Pueblo.
