El directivo de Banco Inmobiliario Mexicano recorrió el estado como parte de la gira “Conecta BIM” y habló sobre la crisis de vivienda, Puerto Vallarta, las tasas de interés y las oportunidades económicas que vislumbra para la entidad.
En un momento en que el acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de miles de familias mexicanas, especialmente en ciudades como Guadalajara y Puerto Vallarta, la visita de Ernesto Fragoso Montaño, Director Corporativo de Banca Empresarial, Patrimonial y Fiduciaria de Banco Inmobiliario Mexicano (BIM), llegó acompañada de un mensaje optimista: el mercado inmobiliario enfrenta desafíos, pero también oportunidades que podrían transformar el panorama en los próximos años.
La gira nacional “Conecta BIM” hizo escala en Jalisco, segundo estado contemplado dentro de este recorrido estratégico para la institución financiera. El hecho no es menor. Para el banco, Jalisco representa una de las economías más dinámicas del país y un territorio clave para el desarrollo de proyectos inmobiliarios, empresariales y patrimoniales.
Durante una extensa conversación, Fragoso abordó uno de los temas que más inquietan a los jaliscienses: el encarecimiento de la vivienda. Mientras en Guadalajara y Puerto Vallarta los precios continúan elevándose, el directivo rechazó la idea de una burbuja inmobiliaria generalizada. Explicó que el problema radica principalmente en una desaceleración de las ventas de vivienda residencial y residencial plus, mientras que los segmentos de vivienda media y económica continúan registrando una fuerte demanda.

Según relató, organismos como Infonavit y FOVISSSTE mantienen una intensa actividad hipotecaria, al tiempo que el programa federal de Viviendas del Bienestar busca atacar un rezago histórico que, de acuerdo con estimaciones de organismos especializados, ronda los nueve millones de viviendas en todo el país.
Para los jóvenes profesionistas que sienten cada vez más distante la posibilidad de adquirir una casa propia, Fragoso insistió en que existen alternativas de financiamiento que combinan recursos gubernamentales y bancarios. Desde su perspectiva, la construcción de vivienda social y económica será uno de los motores que permitirán reducir gradualmente el déficit habitacional.
El propio Banco Inmobiliario Mexicano ha decidido apostar fuerte por ese segmento. Este año proyecta colocar alrededor de 16 mil millones de pesos en desarrollos inmobiliarios, donde el grueso de la inversión estará dirigido precisamente a vivienda económica y media. “Es nuestro negocio principal”, resumió el ejecutivo al explicar la estrategia de la institución.
La conversación inevitablemente llegó a Puerto Vallarta, una ciudad que vive una transformación constante impulsada por el turismo residencial, los desarrollos verticales y la llegada de inversionistas nacionales y extranjeros.

Desde la visión de BIM, el destino atraviesa actualmente una desaceleración en la velocidad de ventas de vivienda de alta gama. No se trata de una crisis, aclaró Fragoso, sino de un ajuste provocado por factores geopolíticos internacionales, temas de seguridad y cambios en los patrones de inversión.
Sin embargo, el directivo considera que Puerto Vallarta conserva ventajas difíciles de replicar: sus playas, la oferta gastronómica, el crecimiento cultural y la integración económica con Bahía de Banderas y Nuevo Nayarit. Por ello, visualiza el momento actual como una etapa transitoria dentro de los ciclos naturales de la economía.
Mientras tanto, el desafío de equilibrar la llegada de inversionistas extranjeros con las necesidades habitacionales de los residentes locales continúa vigente. Fragoso considera que la clave estará en fortalecer el empleo formal y generar condiciones que permitan a los desarrolladores construir más vivienda accesible para trabajadores y familias de ingresos medios.
Otro de los temas que marcó la entrevista fue el comportamiento de las tasas de interés. Después de varios años de tasas elevadas, el mercado financiero observa una tendencia descendente que podría abrir una nueva etapa para el crédito.
El directivo explicó que la disminución de las tasas de referencia impulsada por el Banco de México tiene un efecto directo sobre los costos de financiamiento. Créditos más baratos significan mayores posibilidades para que familias, empresas e inversionistas emprendan proyectos que anteriormente resultaban demasiado costosos.
A su juicio, los próximos tres años podrían representar un periodo particularmente favorable para el desarrollo económico nacional. La banca mexicana, afirmó, atraviesa uno de los momentos de mayor fortaleza en términos de capitalización y cuenta con recursos suficientes para financiar nuevos proyectos.

Dentro de ese contexto, Jalisco aparece como una de las entidades con mejores perspectivas. Su diversidad económica, que combina industria, servicios, turismo y agroindustria, le permite resistir mejor las fluctuaciones de determinados sectores y mantener una dinámica constante de crecimiento.
Incluso frente a fenómenos como el nearshoring, cuya velocidad se ha moderado por la incertidumbre internacional, Fragoso observa oportunidades importantes. Muchos de los proyectos que actualmente financia BIM están relacionados con centros logísticos y de distribución enfocados en atender el mercado interno, una demanda que, asegura, continúa creciendo.
Más allá de los temas inmobiliarios y empresariales, el director corporativo también dedicó parte de la conversación a una figura poco comprendida por gran parte de la población: los fideicomisos.
Desde su experiencia, estos instrumentos representan una herramienta eficaz para proteger patrimonios familiares, evitar conflictos sucesorios y garantizar una administración ordenada de bienes y recursos. Considera que en México siguen siendo poco utilizados debido a la falta de información y a percepciones erróneas sobre sus costos y complejidad.
Hacia el final del encuentro llegó una pregunta inevitable: ¿qué riesgo financiero importante observa para Jalisco durante los próximos cinco años?
La respuesta sorprendió por su optimismo. Fragoso afirmó que no percibe amenazas significativas para la economía estatal. Argumentó que la diversificación productiva, la estabilidad relativa de variables como la inflación y el tipo de cambio, así como la tendencia descendente de las tasas de interés, generan condiciones favorables para el crecimiento.

Mientras la entrevista concluía, el mensaje central parecía quedar claro: para Banco Inmobiliario Mexicano, Jalisco y particularmente Puerto Vallarta continúan siendo territorios estratégicos donde la vivienda, el financiamiento y la inversión seguirán desempeñando un papel decisivo en la construcción del futuro económico de la región. En medio de los retos que enfrenta el mercado, la apuesta del sector financiero es que el próximo ciclo esté marcado por más crédito, más desarrollo y mayores oportunidades para quienes buscan construir patrimonio.
