El Partido Rechaza que los Nuevos Lineamientos contengan Censura.
En medio del debate nacional sobre los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, Morena fijó una postura contundente: la discusión no gira en torno a limitar la libertad de expresión, sino a garantizar que el pueblo de México reciba información veraz, transparente y claramente diferenciada de la opinión o la publicidad.
A través de un comunicado difundido el pasado 2 de agosto, el partido sostuvo que diversos actores políticos y mediáticos han construido una narrativa que presenta estos lineamientos como un mecanismo de censura, cuando, afirma, en realidad buscan fortalecer derechos ya reconocidos por la Constitución y la legislación mexicana.

Para Morena, el debate refleja dos visiones distintas del país. Por un lado, la que durante décadas permitió que grandes intereses económicos y mediáticos concentraran el control de la información; por el otro, la propuesta de la Cuarta Transformación, que sostiene que la democracia también exige proteger el derecho de las audiencias a recibir información plural, verificable y libre de manipulación.
En su posicionamiento, el partido recordó que durante el periodo neoliberal la información dejó de entenderse como un derecho ciudadano para convertirse, en muchos casos, en un instrumento al servicio de intereses particulares. Según el comunicado, prácticas como la publicidad disfrazada de noticia, los contenidos patrocinados sin identificar, la desinformación y el manejo sesgado de los hechos debilitaron la confianza pública y fomentaron el desinterés de la ciudadanía por la vida política.
Morena sostiene que una de las tareas centrales de la Cuarta Transformación ha sido recuperar la participación del pueblo en los asuntos públicos. Desde esa perspectiva, considera que una sociedad plenamente informada puede cuestionar, deliberar y participar con mayor libertad en las decisiones que afectan al país.

El documento subraya que los nuevos lineamientos no otorgan al Estado facultades para revisar previamente los contenidos de radio o televisión, ni establecen mecanismos para censurar opiniones. Explica que cualquier procedimiento únicamente podría iniciarse después de la difusión de un contenido y a partir de una queja presentada por una audiencia, respetando el debido proceso.
Asimismo, Morena destaca que las disposiciones buscan fortalecer derechos como la posibilidad de distinguir claramente entre información y opinión, identificar cuándo un contenido constituye publicidad, ejercer el derecho de réplica, contar con defensorías de las audiencias y ampliar la accesibilidad para personas con discapacidad.
El partido también recordó que en 2017 una reforma impulsada por el entonces régimen redujo diversos derechos de las audiencias, situación que fue corregida parcialmente cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación invalidó esa modificación en 2022. Desde su perspectiva, los lineamientos actualmente en consulta pública representan un paso para desarrollar plenamente los derechos ya reconocidos por la Constitución.
Otro de los argumentos centrales del comunicado es que el proceso permanece abierto a la participación ciudadana. Morena resaltó que concesionarios, radios comunitarias, universidades, organizaciones civiles, especialistas y cualquier persona interesada pueden presentar observaciones antes de que los lineamientos sean aprobados de manera definitiva, lo que —asegura— demuestra que no existe una imposición, sino un ejercicio de construcción democrática.

Para el movimiento, el fondo del debate consiste en definir si la democracia debe proteger únicamente a quienes poseen grandes plataformas de comunicación o también a millones de mexicanas y mexicanos que tienen derecho a recibir información clara, confiable y diferenciada de los intereses comerciales o políticos.
Morena concluyó reafirmando que la libertad de expresión y los derechos de las audiencias no son conceptos opuestos, sino principios que deben fortalecerse mutuamente. En ese sentido, sostuvo que la información constituye un derecho del pueblo y que una ciudadanía bien informada es indispensable para ejercer plenamente sus libertades, defender la soberanía nacional y participar activamente en la construcción del futuro de México.
En un contexto donde la información circula con enorme velocidad y la desinformación puede influir en la vida pública, el debate sobre los derechos de las audiencias adquiere una relevancia que trasciende a los medios de comunicación. La discusión, en esencia, plantea una pregunta de fondo para la democracia mexicana: cómo garantizar simultáneamente la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a recibir información veraz, transparente y claramente identificada, fortaleciendo así una ciudadanía cada vez más consciente y participativa.
