Millonaria Inversión Para Frenar Inundaciones en México.
Cristian Granados.
Gobierno Federal Anuncia Obras de Agua y Protección Para Miles de Familias
La lucha contra las inundaciones y la falta de agua potable se ha convertido en una de las prioridades más importantes del Gobierno de México. Desde Palacio Nacional, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció una inversión cercana a los 12 mil millones de pesos destinada a obras de prevención de inundaciones, además de un gigantesco programa de infraestructura hidráulica que contempla más de 23 mil acciones de agua potable, drenaje y saneamiento en alrededor de 2 mil 300 municipios del país.
Durante “Las mañaneras del pueblo”, la mandataria dejó claro que el objetivo principal es proteger la vida de las personas, especialmente después de las severas afectaciones provocadas por las lluvias del año pasado en distintas regiones del país.
“Estamos haciendo una obra de agua o de drenaje en prácticamente todos los municipios del país”, expresó Sheinbaum, subrayando que este esfuerzo se realiza de manera coordinada entre el Gobierno Federal, los estados y los municipios.
La Presidenta recordó que durante 2025 muchas familias sufrieron inundaciones devastadoras, principalmente en el oriente de la Ciudad de México y en al menos cinco estados de la República. Colonias enteras quedaron bajo el agua, miles de personas perdieron muebles, electrodomésticos y patrimonio construido durante años de trabajo. Ante ello, aseguró que el gobierno busca atacar el problema de raíz.
Uno de los puntos más críticos se encuentra en la zona oriente del Valle de México, particularmente en Iztapalapa, Ciudad Nezahualcóyotl y La Paz. Ahí se realizan importantes obras hidráulicas para aumentar la capacidad de captación y desalojo de agua.
El director de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales López, explicó que entre las acciones destacan la ampliación de la Laguna El Salado, que pasará de almacenar 300 mil a 400 mil metros cúbicos de agua, además del fortalecimiento de colectores y cárcamos que permitirán desalojar miles de litros por segundo durante las tormentas.
También sobresale la construcción del Colector Chalco de Covarrubias, donde se invierten más de mil millones de pesos. La obra incluye tramos a cielo abierto y trabajos de microtunelación, además de la colocación de casi 7 mil 500 toneladas de tubería especializada.
Pero la estrategia no se limita al centro del país. El gobierno federal también anunció trabajos de desazolve y limpieza en 19 ríos de la Zona Metropolitana del Valle de México, incluyendo cuerpos de agua históricamente abandonados y saturados de basura, lodo y residuos que impedían el flujo natural del agua.
En el estado de Hidalgo, las autoridades trabajan en la protección del río Tula, una zona marcada por tragedias recientes derivadas de inundaciones. Las obras incluyen desazolve, reconstrucción de bordos y protección marginal, buscando evitar que miles de familias vuelvan a vivir escenas de desastre.
Mientras tanto, en Acapulco, una de las ciudades más golpeadas por fenómenos naturales en los últimos años, se invertirán más de 800 millones de pesos para limpiar el río La Sabana, reforzar bordos y construir presas retenedoras de azolve. Se calcula que estas acciones beneficiarán directamente a más de 120 mil habitantes.
En Tabasco, entidad históricamente vulnerable a las inundaciones, se ejecutarán obras en ríos y arroyos de municipios como Centro, Cunduacán, Jalapa y Macuspana. El objetivo es reducir el riesgo que cada temporada de lluvias amenaza hogares, escuelas y zonas productivas.
También en Chiapas y Veracruz se realizarán proyectos de gran escala. En el río Suchiate se construirán bordos de protección y recubrimientos con gaviones, mientras que en Veracruz se desarrollarán acciones en Paso Largo, Poza Rica y Álamo para contener desbordamientos y recuperar espacios públicos dañados.
Más allá de las cifras millonarias, el reto será garantizar que estas obras realmente lleguen a las comunidades que durante décadas han sufrido abandono, corrupción y promesas incumplidas. En muchas regiones del país, los ciudadanos viven cada temporada de lluvias con miedo: miedo a perderlo todo, miedo a que el agua vuelva a entrar por las puertas y arrastre recuerdos, esfuerzo y patrimonio.
Hoy, el Gobierno Federal apuesta por una estrategia nacional de prevención. El verdadero desafío será que los recursos se apliquen con transparencia, que las obras sean duraderas y que el pueblo vea resultados reales antes de que llegue la próxima tormenta.
Cristian Granados
