La Unidad Ambiental De La Policía De Puerto Vallarta Demuestra Que Servir Al Pueblo También Significa Cuidar La Naturaleza.
En una ciudad privilegiada por sus montañas, ríos, manglares y playas, convivir con la naturaleza no es una opción: es parte de nuestra identidad como vallartenses. Por ello, pocas labores resultan tan importantes como la que realiza diariamente la Patrulla Verde de la Comisaría de Seguridad Pública y Vialidad de Puerto Vallarta, una unidad especializada que durante el primer semestre de 2026 atendió 470 reportes relacionados con la protección de la fauna, el bienestar animal y el medio ambiente.
Su trabajo representa uno de los mejores ejemplos de servicio público que existen actualmente dentro de la corporación policiaca, demostrando que la seguridad también consiste en proteger la vida en todas sus formas.

Sin embargo, es importante hacer una aclaración para evitar confusiones.
La Patrulla Verde recibe ese nombre por su vocación ecologista, su preparación para atender emergencias ambientales y su labor de protección de la flora y la fauna silvestre. No guarda ninguna relación con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), instituto político que actualmente gobierna Puerto Vallarta y cuya administración ha sido ampliamente cuestionada por diversos sectores ciudadanos debido a problemas como la recolección de basura, la gestión de los servicios públicos, el crecimiento urbano desordenado, la falta de transparencia en los recursos económicos y las decisiones ambientales que han generado inconformidad social.
Una cosa es el compromiso cotidiano de mujeres y hombres que arriesgan su integridad para rescatar animales y conservar el equilibrio ecológico; otra muy distinta son las decisiones políticas de un gobierno municipal.
Los resultados hablan por sí solos.
Durante los primeros seis meses del año, la Patrulla Verde intervino en 21 reportes de cocodrilos localizados fuera de su hábitat natural, realizando maniobras especializadas para proteger tanto a la población como a estos emblemáticos reptiles que forman parte de los ecosistemas de la Bahía.
Asimismo, fueron atendidos y reubicados 58 ejemplares de víboras, 46 mapaches, 41 iguanas y 25 tlacuaches, especies que frecuentemente ingresan a zonas urbanas debido al crecimiento de la ciudad y a la reducción de sus espacios naturales.
Lejos de responder con miedo o violencia, los elementos de esta unidad actúan bajo protocolos que privilegian el rescate y la reubicación de los animales, permitiendo una convivencia más responsable entre las personas y la vida silvestre.
Su labor también fue fundamental durante la temporada de anidación de las tortugas marinas, brindando apoyo en desoves, nacimientos y liberaciones, además de atender reportes relacionados con perros, caballos, aves y ganado que se encontraban en situaciones de riesgo.
Otro frente de trabajo consistió en la atención de denuncias por tala y poda de árboles realizadas sin autorización, fortaleciendo la vigilancia para proteger el patrimonio natural del municipio.

De los 470 reportes recibidos, únicamente 57 resultaron negativos, mientras que el resto concluyó con acciones de rescate, atención, seguimiento o reubicación de animales.
Estas cifras reflejan una realidad que muchas veces pasa desapercibida: detrás de cada llamada de emergencia existe un equipo capacitado para resolver situaciones complejas donde está en juego tanto la seguridad de las personas como la conservación de la biodiversidad.
Puerto Vallarta no puede entenderse sin sus cocodrilos, sus iguanas, sus tortugas, sus aves y la enorme riqueza natural que ha convertido a nuestro municipio en uno de los destinos más importantes del país. Defender esa biodiversidad no es un lujo; es una responsabilidad colectiva.

La labor de la Patrulla Verde demuestra que la seguridad pública también puede construirse desde el respeto a la naturaleza. Cada animal rescatado representa un ecosistema protegido; cada árbol conservado es una inversión para las futuras generaciones; cada intervención exitosa fortalece una cultura de convivencia entre la ciudad y el entorno que la sostiene.
En tiempos donde la política suele generar división y desencanto, también es justo reconocer el trabajo de quienes, desde el servicio público, cumplen su deber con profesionalismo y vocación.
Porque cuidar la vida, en cualquiera de sus expresiones, también es una forma de construir un mejor Puerto Vallarta.
