Humanismo Mexicano: Crecimiento Económico Con Bienestar Social.
Mientras durante décadas se repitió que primero había que enriquecer a unos cuantos para que, algún día, la riqueza “derramara” hacia el resto de la población, hoy México demuestra que existe otro camino. El Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó doce indicadores económicos que reflejan la solidez de la economía nacional y confirman que el modelo del Humanismo Mexicano continúa dando resultados.
Durante la conferencia “Las Mañaneras del Pueblo”, la mandataria explicó que el crecimiento económico no es producto de la casualidad, sino de una estrategia basada en tres principios fundamentales: responsabilidad en el manejo de las finanzas públicas, estabilidad macroeconómica y una política social que coloca a las personas por encima de los privilegios de unos cuantos.
“La economía crece cuando el pueblo tiene dinero en el bolsillo”, resumió la Presidenta al explicar que el aumento al salario mínimo y la continuidad de las Pensiones y Programas para el Bienestar han fortalecido el consumo interno, impulsando la actividad económica en todo el país.
Durante más de tres décadas de políticas neoliberales, recordó Sheinbaum, el salario mínimo perdió gran parte de su poder adquisitivo. En 2018 apenas alcanzaba alrededor de 2 mil 800 pesos mensuales; hoy supera los 9 mil 400 pesos, lo que representa una recuperación histórica reconocida incluso por organismos internacionales.

Una economía que genera confianza
Los datos presentados muestran una economía que continúa avanzando en medio de un entorno internacional complejo.
Entre los principales resultados destacan que México ya se encuentra entre las diez naciones que más Inversión Extranjera Directa reciben en el mundo, con una captación cercana a los 41 mil millones de dólares, reflejo de la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros en la estabilidad económica del país.
A ello se suma un hecho histórico: México ocupa el primer lugar entre los países de la OCDE en recuperación del salario real desde 2018 y mantiene la segunda tasa de desempleo más baja de ese organismo, únicamente por debajo de Japón.
Otro dato relevante es que el país alcanzó un nuevo récord de empleo formal. Al cierre de junio de 2026, el Instituto Mexicano del Seguro Social registró 22 millones 779 mil 704 trabajadores afiliados, la cifra más alta para un mes de junio desde que existen registros.

Más empleo, mejores salarios
El director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, informó que durante junio se generaron más de 61 mil nuevos empleos formales; en lo que va del año ya suman más de 262 mil, mientras que en los últimos doce meses se han creado más de 454 mil puestos de trabajo.
Además, el salario base de cotización continúa creciendo y alcanzó un promedio histórico de 669.1 pesos diarios, con un incremento anual del 6.4 por ciento, reflejando una mejora constante en los ingresos de las y los trabajadores.
Especial atención merece también la incorporación de más de 237 mil trabajadores de plataformas digitales al sistema de seguridad social, un avance importante en el reconocimiento de derechos laborales para miles de personas.

México vende más al mundo
El dinamismo económico también se refleja en el comercio exterior.
El intercambio comercial entre México y Estados Unidos alcanzó un máximo histórico de 839 mil millones de dólares, consolidando nuevamente a nuestro país como el principal socio comercial de la economía más grande del mundo.
Las exportaciones hacia el resto del planeta también marcaron un récord al superar los 723 mil millones de dólares, demostrando la creciente competitividad de la industria mexicana.
Al mismo tiempo, la inversión fija aumentó 5.9 por ciento anual, el consumo privado creció 2.1 por ciento y la actividad industrial mantiene una recuperación sostenida, mientras que la inflación descendió hasta 3.6 por ciento, su nivel más bajo en ocho meses.

El bienestar también impulsa la economía
Para el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, estos resultados muestran que existe un círculo virtuoso: cuando aumentan los salarios, las familias consumen más; cuando hay consumo, las empresas producen más; cuando hay producción, se generan nuevos empleos y continúa creciendo la economía.
Esta visión rompe con la antigua lógica neoliberal que concentraba la riqueza en unos cuantos sectores económicos.
La propia Presidenta recordó que uno de los cambios más importantes impulsados por la Cuarta Transformación ha sido precisamente una mejor distribución de la riqueza, proceso que ha permitido que 13.5 millones de personas salieran de la pobreza, convirtiéndose en uno de los avances sociales más importantes de los últimos años.

Una economía al servicio del pueblo
Los doce indicadores presentados muestran que es posible combinar estabilidad financiera, crecimiento económico y justicia social.
Lejos de la vieja idea de que primero debían beneficiarse los grandes grupos económicos para después pensar en la población, el Humanismo Mexicano propone exactamente lo contrario: fortalecer el poder adquisitivo de las familias, garantizar derechos sociales y convertir al bienestar en el principal motor del desarrollo nacional.

Los resultados económicos presentados esta semana refuerzan una idea que cada vez cobra mayor fuerza: cuando la economía pone en el centro a las personas y no únicamente a los mercados, el crecimiento deja de ser un privilegio de unos cuantos y comienza a convertirse en bienestar para la mayoría.
